EXTRAÑAS CREENCIAS SOBRE LOS COMETAS

Todavía en nuestros días no faltan las personas que se atemorizan cuando contemplan un eclipse solar o ven en el firmamento un cometa o cualquier fenómeno que vaya más allá de su capacidad de comprensión. En el pasado se tenía la certeza de que la presencia de un cometa en el firmamento, con su cabeza luminosa y parpadeante, provisto de una larga cauda, sólo dificultades al género humano podría ocasionar. Sim embargo, sucedía a veces lo contrario. Era cuestión de suerte o de saber.

Por ejemplo, nacer bajo una buena estrella equivalía a hacerlo cuando un cometa aparecía en el firmamento. Así sucedió con Napoleón y con Alejandro Magno, que se convertirían en grandes aficionados a los horóscopos, y con diversos personajes de la historia, entre ellos Adolf Hitler y Ronald Reagan. Pero no es probable que ninguno de ellos se haya interesado jamás en saber qué es un cometa.

cometa-meteorito-asteroide-720x340

Tuvo que ser el inglés Edmond Halley el que, en 1705, por primera vez en la era moderna, estudiase los cometas y anunciase que uno que había sido visto en 1531, 1607 y 1682 era el mismo en todos los casos; añadió que volvería a aparecer en 1758, después de describir una órbita gigantesca que duraría 76 años. No tuvo oportunidad de verlo de nuevo, pero sus colegas bautizaron al cometa, en su honor, con el nombre de Halley, a pesar de que había sido conocido y descrito ya por los astrónomos chinos y babilonios.

El abate Th. Moreux, uno de los inventores de la piramodología, ciencia que pretende adivinar el futuro a través del estudio de la Gran Pirámide, afirmaba que el paso de un cometa por las proximidades de la Tierra volvería su atmosfera irrespirable. Su paisano Camilo Flammarion hizo otra declaración, acerca del Halley, que aparecería en 1910.

Había dicho el año anterior que la cauda del cometa Halley contenía cianuro en cantidades fabulosas, que mataría a media humanidad y que por culpa de él habría violencia en el mundo. Falló en lo del envenenamiento colectivo, pero no en que fue un año dramático. Estalló la Revolución Mexicana y se gestó la china que se iniciaría el siguiente año, además de que hubo mayor número de crímenes y pequeñas guerras y comenzó la Paz Armada que conduciría a la Gran Guerra. Por otra parte, la gente reaccionó de diversas maneras ante el anuncio del arribo de Halley.

descarga

Un industrial  de Chicago construyó un refugio provisto de cien botellones de oxígeno, por lo que pudiera ofrecerse. En la misma ciudad, otro señor deseoso de ganar dinero puso a la venta unas píldoras para prevenir los males que acarrearía el maldito cometa. En el estado de Oklahoma, un sheriff llegó oportunamente a salvar a una joven que iba a ser sacrificada por los fanáticos de una secta para lavar los pecados de los hombres, para que no sucediera la catástrofe.

En Hungría, muchos pasaron la víspera en vela. Hubo numerosos suicidios. En la población alemana de Tréveris, una, mujer tiró a su hijo a un pozo, para  que no fuera a presenciar los horrores que llegarían muy pronto. El matemático francés Daniel Bernouilli había afirmado el siglo anterior que los cometas no son malos en sí, pero conviene guardarse mucho de su cola, siempre peligrosa. Otros científicos de ideas claras, como François Arago y Pierre Louis Moreau de Maupertis, habían manifestado que los cometas están habitados por gente dueña de muy malos sentimientos.

Los griegos identificaron a los cometas con el carro solar conducido por Faetón, hijo de Apolo. No fueron precisos ni conocedores de estos temas como los babilonios y los chinos, que observaron el cometa Halley, por primera vez, en 1507 a.C., así lo señalaron en una vieja crónica. Y a partir del 240 a.C., registrarían su aparición con periodicidad. En cuanto a los astrónomos de Babilonia, llamaron a los cometas “barbas del cielo”.

 

(Visited 494 times, 1 visits today)

Deja un comentario