LUGARES ABANDONADOS QUE LUCEN DE ENSUEÑO

La iglesia de San Jorge

La iglesia de San Jorge se encuentra en la República Checa, a las afueras de un pequeño pueblo llamado Lukova. Fue construida en el siglo  XIV, en torno al año 1352. En 1968, durante un funeral, parte del techo se vino abajo y los residentes del lugar lo vieron como un mal presagio. Los rumores comenzaron a circular y pronto la iglesia alcanzó el estatus de maldita. Desde entonces, había permanecido cerrada y en estado de abandono por falta de financiación.

El Departamento de Diseño y Bellas Artes de la Universidad de Bohemia Occidental asignó a Jakuv esta iglesia como proyecto final de carrera, con la idea de devolverle la vida y llamar de nuevo la atención del interés público sobre ella. Para conseguirlo, el joven autor ideó una obra constituida por nueve figuras fantasmales realizadas a tamaño natural que colocó aleatoriamente en la sala de oración como si fueran asistentes de una misa perpetua.

La intención de Hadrava fue hacer un homenaje a los alemanes que rezaban allí cada domingo a principios del s.XX:

 “Yo las hice para representar las almas de los alemanes que fueron expulsados de aquí después de la 2da Guerra Mundial”.

El artista colocó en los bancos y pasillos estas figuras de yeso cubiertas por telas blancas para representar a los fantasmas de los devotos. Desde el principio, la iniciativa artística de Jakuv atrajo a nuevos visitantes que comenzaron a llegar al pueblo para ver en persona la puesta en escena.

El proyecto tuvo tanta repercusión social que la Iglesia Católica decidió reiniciar sus actividades religiosas al ver que los fieles volvían tras casi cincuenta años para celebrar la misa de los domingos. Hoy en día, esta construcción conocida como la Iglesia de los Nueve Fantasmas, alberga una veintena de esculturas de Hadrava, ya que el éxito obtenido le permitió incluir nuevas figuras a su instalación.

Lo curioso es que el renovado interés de los feligreses y de los turistas por este lugar, no se ha dado por la bella propuesta de recordar a los fallecidos que rezaban entre esas cuatro paredes en época de guerra, sino que se ha dado por el morbo que ha generado el aspecto tétrico de las figuras en medio de un edificio medio derruido.

En la actualidad, existen paquetes turísticos por todo el mundo que ofrecen a los visitantes la oportunidad de pasar miedo, no es algo raro, pero renovar la fe en un espacio santo usando como llamamiento el terror, resulta cuanto menos particular.

Castillo bannerman

Ubicado en la isla Pollepel, en medio de las aguas del famoso río Hudson, también es conocida como isla Bannerman. Estos 80 km de tierra están compuestos más que nada de roca pero más allá de su austera belleza natural lo que convoca a todos es este edificio que supo ser un almacén donde se guardaban los excedentes militares. De hecho, aún hoy, se puede leer en uno de sus laterales un cartel que reza: “Arsenal de la Isla Bannerman”.

Lo curioso es que quien lo mandó a construir pidió que el almacén luciera como un castillo. El responsable fue Francis Bannerman VI, dueño también de la isla que compró en el año 1901. Bannerman era un inmigrante escocés que llegó a hacer la América a mediados de la década de 1850. Cuando la Guerra Civil llegaba a su fin, el negocio familiar viró a comprar equipamiento militar sobrante y la isla terminó por ser el lugar más adecuado para su guardado.

En total, en lo que hoy es un imponente castillo abandonado se almacenaron treinta millones de cartuchos y municiones. El mismo Bannerman diseñó los edificios y luego se los pasó a los constructores para que los interpretaran. La cantidad de mercancías a mantener en stock ocupó todo el primer edificio por lo que hubo que añadir otro castillo, en menor escala y en lo más alto de la isla, como residencia. Finalmente, y aún sin haberlo buscado, ese castillo menor terminó funcionando como una gran publicidad para el negocio.

Para 1918 la construcción del Castillo Bannerman cesó y dos años más tarde dos toneladas de explosivos explotaron, destruyendo parte del complejo. Las malas épocas para esta familia sólo habían empezado. Al tiempo, una nueva legislación puso trabas a su negocio y, más tarde, el ferry que conectaba la isla con el continente se hundió, con lo cual la isla terminó por quedar vacía. En 1969, un incendio devastó el Arsenal, dejando todo sin techos ni pisos.

Castillo de Kilchurn

El castillo de Kilchurn es un castillo del siglo XV en estado de ruinas, situada en el extremo noreste del Lago Awe, en el Consejo unitario de Argyll and Bute, en Escocia.

Fue la casa de los Campbell de Glenorchy, que posteriormente se convertirían en Condes de Breadalbane, también conocidos como la rama Breadalbane del Clan Campbell. La construcción más antigua del castillo fue la torre y el Laich Hall (que da al Lago Awe). Hoy en día, su posición pintoresca y su romántico estado de ruinas le han convertido en una de las estructuras más fotografiadas de Escocia. Muy cerca del castillo se encuentra St Conan’s Kirk, otro gran atractivo turístico de la zona.

El Castillo de Kilchurn fue construido alrededor del año 1450 por Sir Colin Campbell, primer Lord de Glenorchy, como una torre de cinco plantas con un patio defendido por un muro exterior. Para el año 1500 se añadió un ala y un salón en el lado sur del castillo. Se levantaron más edificios en los siglos XVI y XVII. El Castillo estaba en una pequeña isla poco más grande que el propio castillo, aunque actualmente está conectado con el continente debido a que se alteró el nivel del agua en 1817. Con la llegada del siglo XVI el Castillo de Kilchurn fue ampliado por Sir Duncan Campbell, que añadió un salón comedor de una planta. Durante la segunda mitad del siglo, Sir Colin Campbell, el 6º Laird, continuó mejorando el castillo añadiendo algunas cámaras a la parte norte de la torre, y remodelando el parapeto. Esto incluyó la introducción de los torreones circulares de las esquinas adornados con mensuras, muchas de las cuales han sobrevivido.

A finales del siglo XVI el Clan MacGregor de Glenstrae ocupó el castillo. Una vez que poseyeron las tierras de Glenorchy durante el siglo XIV, hasta que pasaron al Clan Campbell debido a un matrimonio, los MacGregor fueron nombrados guardianes del Castillo de Kilchurn debido a que los Campbell pasaban mucho tiempo en Fincharm. Esto duró hasta principios del siglo XVII, cuando un violento enfrentamiento entre las dos familias hizo que el castillo volviera a manos de los Campbell.

En 1681 Sir John Campbell de Glenorchy fue nombrado primer Duque de Breadalbane. Para sacar provecho de su época, convirtió el Castillo en un cuartel moderno, capaz de albergar hasta a 200 hombres. Su principal incorporación fue el bloque de tres pisos en forma de L en el lado norte. Kilchurn fue usado como guarnición del Gobierno durante los alzamientos Jacobitas de 1715 y 1745. Los Campbell intentaron, sin éxito, vender el castillo al gobierno, después de mudarse en 1740 al Castillo de Taymouth en Perthshire.

En 1760 el castillo fue dañado por un trueno y posteriormente abandonado; los restos de un torreón de una de las torres, dan testimonio de la violencia de la tormenta. Esa tormenta le dejó en ruinas. Las ruinas están a cargo de Historic Scotland (Escocia Histórica), y están abiertas al público durante el verano.

Hotel el Salto

En Colombia, cerca de las cataratas de Tequendama sobre el río Bogotá, está localizado el Hotel del Salto, abierto en 1924 y cerrado en 1990. Algunas personas dicen que este hotel abandonado está embrujado, lo cierto es que nadie quiso permanecer allí. Otros, dicen que cerro debido a la polución del río. Este hotel solía hospedar a los más representativos personajes de la élite colombiana. Después, funcionó como un terminal de ferrocarril, luego como un restaurante y ahora, gracias al trabajo de arquitectos y amantes de la historia, funciona como un museo.

La leyenda

El Salto de Tequendama es una cascada natural de unos 157 metros de altura sobre un abismo rocoso. Este lugar fue el sitio que muchos eligieron para acabar con sus vidas, saltando al vacío. Dicha situación da pie a cientos de historias de fantasmas y almas en pena. Muchos turistas, curiosos y viajeros andantes reafirman haber visto espectros rondar el hotel. Expertos en el tema y cuidadores del antiguo hotel, señalan que es normal que haya eventos sobrenaturales. Ellos cuentan que se escuchan gritos desgarradores y la atmósfera es densa para quienes lo visitan por primera vez.

El valle de los molinos

El “Valle dei Mulini”,  o “Valle de los Molinos” en Sorrento, cerca de Nápoles, es un lugar extraordinario. La excepcionalmente exuberante vegetación rodea todo hasta donde puede alcanzar la vista, envuelto y reclamado por esta belleza natural, se encuentra un grupo de molinos que estuvieron activos hasta el siglo XX y, finalmente abandonados en la década de 1940. Ahora la zona es inquietantemente hermosa y se pone de manifiesto el poder de la naturaleza y la impermanente naturaleza en las creaciones de los hombres.

Si quiere experimentar este fascinante rincón del mundo por sí mismo, encuentre una villa con piscina en Sorrento y tomese un día de unas vacaciones maravillosas para parar y admirar el sitio. Hace unos 35.000 años, una erupción volcánica formo un profundo valle de piedra caliza en la meseta al lado de la antigua ciudad de Sorrento. El agua corre a traves de un área excavada en canales por el mar y se establecieron unos asentamientos en la zona. La evidencia de estos primeros asentamientos se encuentra en la Cueva prehistórica de Nicolucci y en Gaudo en el Piano de Sorrento.

Las dos corrientes de agua que forjaron el valle, el Casarlano-Cesarano y San Antonino, crearon barrancos muy estrechos y sólo cuando las dos corrientes se encuentran hacen que el desfiladero se amplía significativamente. Aquí es donde se encuentra el Valle de los Molinos. Este nombre proviene de las fábricas que se construyeron en el valle. La primera, fundada en el siglo X Después de Cristo, era donde se molía trigo. Molinos harineros se establecieron primero con éxito en la zona y luego otros grupos industriales se movilizaron para aprovechar el flujo constante de agua a través de la zona. Un aserradero fue construido el cual era utilizado por los ebanistas de Sorrento. Posteriormente, un lavadero público fue establecido para el uso de las mujeres en el área con el fin de lavar la ropa y para la higiene personal.

Cuando la Plaza Tasso fue construida cerca de 1866, se aisló la zona del mar y hubo un fuerte aumento de la humedad del valle. Esto hizo la zona insoportable y llevó al eventual abandono del valle y sus molinos. Por otra parte, la molienda de harina pasó a fábricas de pasta cercanas y el área industrial en el valle se convirtió en obsoleta. Las fábricas fueron cerradas y abandonadas oficialmente en la década de 1940.

La humedad en el área también condujo a la creación de un nuevo micro-clima que permitió el crecimiento de la vegetación rica y espontánea que es bastante insólita en el sur de Italia. Entre las plantas que comenzaron a prosperar están el raro, Phillitis Vulgaris, un helecho. Esta vida vegetal que consumió las ruinas existentes, cubriendo todo con una capa de espesor.

Si quiere visitar la zona, puede utilizar las rampas antiguas construidas en el valle con una entrada a través de una trampilla cerca del estacionamiento Stragazzi. La vista desde arriba, especialmente en la calle Fuorimura, también es impresionante y no se puede perder. Es realmente algo fuera de lo común, algo que jamás haya visto, así que asegúrese de encontrar tiempo en su próxima visita a, Sorrento Campania.

Espero  te haya gustado, te espero en el próximo post, que te sorprenderá, mientras tanto mira este video de mi canal de YouTube. Sígueme en Facebook y dale like a la página.

CONOCE MÁS MISTERIOS Y SUSCRÍBETE AL CANAL DE YOU TUBE:

(Visited 95 times, 1 visits today)